12 sept 2013

CARTA I

Hola:

No quiero que llores, cuando reconozco tu dolor intenso. 
Tomaría una a una, todas tus lágrimas hasta que tu corazón deje de llorar.  Hasta que ya tu alma no sienta dolor.
Y yo, llorar tus lagrimas para convertirlas en felicidad, mezclar la lluvia de mañana, abrasarte fuerte, hasta… hasta. Hasta que un día sientas que no estas solo; que el amor es una cosa de locos y como locura insípida, el sabor del amor son los de cada uno de los labios besados.  El amor como la locura más sana aunque a veces duela y lastime.  Pero al otro día otra vez locura de palpitaciones y toda la magia.

Me bebería cada una de tus lagrimas hasta secarte los ojos y llevarte todo tu desamor, para que vuelvas a amar con el mismo corazón, con la misma piel y con el dulce sabor de volver a empezar… sin que se te vuelen las mariposas todas y todas las rizas… para la próxima.

Un abrazo ampliamente afectuoso.

No hay comentarios.: