Hola:
No quiero que llores, cuando reconozco tu
dolor intenso.
Tomaría una a una, todas tus lágrimas hasta
que tu corazón deje de llorar. Hasta que
ya tu alma no sienta dolor.
Y yo, llorar tus lagrimas para convertirlas
en felicidad, mezclar la lluvia de mañana, abrasarte fuerte, hasta… hasta. Hasta
que un día sientas que no estas solo; que el amor es una cosa de locos y como
locura insípida, el sabor del amor son los de cada uno de los labios
besados. El amor como la locura más sana
aunque a veces duela y lastime. Pero al
otro día otra vez locura de palpitaciones y toda la magia.
Me bebería cada una de tus lagrimas hasta
secarte los ojos y llevarte todo tu desamor, para que vuelvas a amar con el
mismo corazón, con la misma piel y con el dulce sabor de volver a empezar… sin
que se te vuelen las mariposas todas y todas las rizas… para la próxima.
Un abrazo ampliamente afectuoso.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario